Exclusivo propietarios
El 19 de marzo de 2026 marcó un antes y un después para Porsche Design y para el mundo de la relojería de alta gama. La marca inauguró oficialmente su nueva manufactura de relojes en Grenchen, Suiza, consolidándose como la única firma automotriz del mundo con su propia planta de relojería. Esta apertura representa mucho más que un simple traslado: simboliza un compromiso estratégico y de largo plazo con el segmento de Timepieces y una apuesta decidida por la innovación, la calidad y la tradición relojera suiza.
La nueva fábrica ocupa un edificio con profundas raíces relojeras, construido en 1955 y vinculado históricamente a Eterna. Porsche Design adquirió la propiedad en la primavera de 2024 y la sometió a un proceso de modernización integral que se completó en tan solo 18 meses.
El resultado es un espacio completamente renovado que combina:
Con sus 3.600 m², la planta se posiciona como un “centro de competencia” donde convergen desarrollo, ingeniería, ensamblaje, control de calidad, logística y servicios postventa.
El traslado desde la antigua sede en Solothurn supone la llegada definitiva de Porsche Design a una de las regiones más prestigiosas de la relojería suiza. Con esta apertura, la marca establece por primera vez una base operativa permanente en el conocido “triángulo relojero” del país, un área reconocida por su savoir-faire y su alto grado de especialización. Para Porsche AG, empresa matriz, este paso es un hito estratégico: reafirma su ambición de estar a la vanguardia de la innovación en todos sus segmentos, trasladando el ADN de diseño y precisión de los deportivos Porsche al universo de la relojería mecánica.
La esencia de esta nueva manufactura se basa en un principio claro: la unión inseparable entre ingeniería, estética y funcionalidad.
En la planta de Grenchen, todos los procesos se han diseñado siguiendo los mismos estándares aplicados en la producción de automóviles Porsche:
Uno de los grandes pilares de esta nueva etapa es la personalización extrema. Los relojes “Custom-built” —certificados COSC y configurables al detalle por cada cliente— se convierten en el corazón del portafolio de Porsche Design.
Al igual que en los deportivos Porsche, cada pieza puede configurarse según gustos y necesidades particulares, desde materiales hasta acabados, convirtiendo cada reloj en una pieza única y personal.
Además, la nueva planta incorpora espacios diseñados para la interacción directa con el cliente:
El compromiso con el medioambiente también está presente en la nueva manufactura.
El edificio integra:
Con esta inauguración, Porsche Design abre un nuevo capítulo en su historia, reforzando su posición como fabricante independiente y elevando los estándares de la relojería mecánica moderna. La planta de Grenchen no es solamente un centro de producción: es una declaración de intenciones, una fusión perfecta entre la tradición suiza y el espíritu innovador de Porsche.
Según Matthias Becker, miembro del Consejo Ejecutivo de Ventas y Marketing de Porsche AG, esta inversión “representa un claro compromiso con nuestra división de relojes” y un impulso para seguir creciendo en un mercado donde la precisión, la artesanía y la personalización son fundamentales.
